La cocina es el cuarto de la casa que más rápido acumula suciedad y también el que más limpieza profunda necesita de forma regular. Saber cómo limpiar la cocina a fondo de manera eficiente, zona por zona y con los productos correctos, marca una diferencia enorme tanto en el resultado final como en el tiempo que inviertes.
Una limpieza profunda de cocina bien hecha tarda entre una y dos horas, pero deja un resultado que se mantiene mucho más tiempo que las limpiezas superficiales diarias.
Con qué frecuencia hay que limpiar la cocina a fondo
La limpieza diaria de la cocina — limpiar la encimera, el fregadero y los fogones después de cocinar — es necesaria para el mantenimiento básico. Pero la limpieza profunda que incluye el interior del horno, los alacenas, el extractor y el interior de la nevera es una tarea diferente que idealmente se hace una vez al mes o como mínimo cada dos meses.
Dejar la limpieza profunda demasiado tiempo hace que la grasa y la suciedad se adhieran con mucha más fuerza a las superficies, lo que convierte la limpieza en un trabajo mucho más arduo.
Antes de empezar: prepara todo lo que necesitas

Una limpieza profunda de cocina bien organizada empieza por tener todo preparado antes de empezar. Necesitarás desengrasante, limpiador multiusos, bicarbonato de sodio, vinagre blanco, paños de microfibra, una esponja con lado abrasivo, guantes de goma y bolsas de basura.
Vacía la encimera completamente, saca los objetos que están sobre los electrodomésticos y retira los elementos decorativos si los hay. Empezar con las superficies despejadas hace el trabajo mucho más eficiente.
Zona 1: El extractor o campana
El extractor es la zona de la cocina que más grasa acumula y la que más se suele ignorar en las limpiezas de rutina. Empezar por el extractor tiene sentido porque al limpiarlo caerán gotas de grasa y residuos que mancharán lo que ya hayas limpiado si lo dejas para el final.
Los filtros metálicos del extractor se pueden limpiar en el lavavajillas si son desmontables — ponlos en un ciclo a temperatura alta con detergente normal. Si no tienes lavavajillas, sumérgelos en agua muy caliente con unas gotas de desengrasante durante 20 minutos y después frota con una esponja.
El exterior de la campana limpialo con un paño empapado en desengrasante, presta especial atención a la zona inferior que es la que más grasa acumula.
Zona 2: Los fogones y la encimera
Los fogones acumulan grasa quemada que con el tiempo se endurece y es muy difícil de eliminar. La clave para limpiarlos con menos esfuerzo es la misma que para el baño: aplicar el producto y dejar actuar antes de frotar.
Desmonta las parrillas y los quemadores si son desmontables y sumérgelos en agua caliente con desengrasante mientras limpias el resto. Aplica desengrasante sobre la superficie de los fogones, deja actuar 10 minutos y después frota con la esponja. Para la grasa quemada muy adherida, una pasta de bicarbonato con unas gotas de agua es más efectiva que el desengrasante.
La encimera limpiala con un multiusos y un paño de microfibra. Presta especial atención a las juntas y a la zona alrededor del fregadero donde se acumula más suciedad.
Zona 3: El interior del horno

El horno es probablemente la zona más difícil de limpiar en toda la cocina porque la grasa quemada se adhiere a las paredes con mucha fuerza.
Para una limpieza efectiva sin productos químicos agresivos, cubre el fondo del horno con bicarbonato, añade unas cucharadas de agua para formar una pasta y cierra el horno. Déjalo actuar toda la noche. Al día siguiente, la grasa estará mucho más blanda y se podrá eliminar con una esponja con mucho menos esfuerzo. Finaliza con un spray de vinagre para neutralizar el bicarbonato residual y pasa un paño húmedo.
Zona 4: El fregadero y el grifo
El fregadero acumula restos de comida, jabón y cal alrededor del grifo. Para limpiarlo a fondo, frota todas las superficies con una esponja y bicarbonato en polvo, que actúa como abrasivo suave que limpia sin rayar. Enjuaga bien y finaliza con un paño húmedo para eliminar las marcas de agua.
Para el sarro del grifo, envuelve la zona afectada con un paño empapado en vinagre blanco y déjalo actuar 15 minutos. El sarro se disuelve y se puede eliminar con un paño sin necesidad de frotar con fuerza.
Zona 5: El interior de los alacenas
Vacía completamente cada alacena y limpia el interior con un paño húmedo con multiusos. Aprovecha esta oportunidad para revisar las fechas de caducidad de los productos y desechar lo que ya no está en condiciones.
Antes de volver a guardar los productos, organiza por categorías y zonas de uso como te explicamos en nuestro artículo sobre cómo organizar la cocina pequeña.
Zona 6: El interior de la nevera
Vacía la nevera completamente, incluyendo los cajones y estantes desmontables. Lava los estantes y cajones en el fregadero con agua caliente y jabón, o en el lavavajillas si son aptos.
Limpia el interior de la nevera con una mezcla de agua y bicarbonato — una cucharada de bicarbonato por cada litro de agua. Esta mezcla limpia, desinfecta y elimina olores sin residuos tóxicos ni olores a producto químico que puedan impregnarse en los alimentos.
Zona 7: El suelo de la cocina

El suelo de la cocina siempre va al final porque es donde cae todo lo que se desprende al limpiar las otras zonas.
Barre primero para recoger todos los residuos sueltos. Después friega con agua caliente y el producto que uses habitualmente, prestando especial atención a las esquinas y a la zona bajo los muebles donde se acumula más suciedad.
Preguntas frecuentes sobre cómo limpiar la cocina a fondo
¿Cuánto tiempo tarda una limpieza profunda de cocina? Dependiendo del tamaño de la cocina y del estado en que esté, entre una y dos horas para una limpieza completa. Si se hace con regularidad mensual, el tiempo se reduce porque la suciedad no llega a adherirse tanto.
¿Qué producto es mejor para limpiar la grasa de la cocina? El desengrasante comercial es el más efectivo para la grasa fresca. Para la grasa quemada y muy adherida, la pasta de bicarbonato con agua es más efectiva porque actúa como abrasivo suave además de disolver la grasa.
¿Con qué frecuencia hay que limpiar el horno? Depende del uso, pero una limpieza profunda mensual es suficiente para un uso normal. Si horneas con frecuencia, puede ser necesario limpiar el horno cada dos o tres semanas.
Conclusión
Saber cómo limpiar la cocina a fondo de forma eficiente es cuestión de hacerlo en el orden correcto, usando los productos adecuados y aplicándolos con el tiempo de contacto suficiente para que actúen. Con este método tu cocina quedará realmente impecable y el resultado se mantendrá mucho más tiempo.
¿Cuál es la zona de tu cocina que más trabajo te da limpiar? Cuéntanos en los comentarios.

